Una fuga de agua no espera. Cada hora que pasa hay más daño en muros, pisos y muebles, y más metros cúbicos en tu próxima boleta. Lo que hagas en los primeros minutos determina si esto es una molestia o un problema caro.
1. Corta el agua
Es lo primero, antes de investigar nada. Busca la llave de paso general: suele estar junto al medidor, en un nicho en el muro exterior, en el antejardín o —en departamentos— dentro de un tablero en el pasillo o el baño.
Si la fuga está localizada en un artefacto concreto, muchos tienen su propia llave de corte: bajo el lavaplatos, detrás del WC, junto al calefón. Cortar solo ahí te deja el resto de la casa con agua.
Si no sabes dónde está tu llave de paso, ve a buscarla ahora, con la casa seca y sin prisa. Encontrarla a las dos de la mañana con el pasillo inundado es otra experiencia.
2. Corta la electricidad si el agua se acerca a instalaciones
Agua y electricidad no se llevan bien. Si hay agua cerca de enchufes, tableros o aparatos, baja el automático correspondiente antes de seguir. Y no metas las manos en agua acumulada sin haberlo hecho.
3. Contén y documenta
- Contén con toallas, baldes, trapeador. Prioriza lo que se pueda dañar de forma irreversible: muebles de madera, alfombras, documentos, equipos electrónicos.
- Fotografía todo antes de limpiar. Si tienes seguro de hogar, o si el daño afecta al vecino de abajo, esas fotos son lo único que después demuestra el estado real.
- Anota la hora en que detectaste la fuga. Sirve para el seguro y para reclamar consumos.
4. Identifica de dónde viene (sin romper nada)
Esto ayuda mucho a que el gasfiter llegue con lo necesario:
- ¿Aparece solo al usar algo? Si moja únicamente cuando abres la ducha o el lavaplatos, es probable que sea el desagüe y no la red de presión.
- ¿Sale sin usar nada? Entonces está en la red de agua a presión, y eso es más urgente.
- ¿Es agua limpia o sucia? Limpia apunta a la red de suministro; con olor o turbia, al desagüe o alcantarillado.
- ¿Aparece en el techo? Si vives en departamento, casi siempre viene del piso de arriba y hay que avisar al vecino y a la administración.
El truco del medidor
Para saber si tienes una fuga oculta: cierra todas las llaves de la casa, no uses nada de agua y mira el medidor. Si sigue girando, hay una fuga en algún punto de la instalación aunque no la veas. Es la comprobación más simple y la más útil que puedes hacer antes de llamar.
5. Si vives en edificio, avisa a la administración
No es solo cortesía. Si la fuga viene de una cañería común, la reparación no te corresponde a ti sino a la comunidad. Y si tu fuga está dañando al vecino de abajo, avisar cuanto antes evita que el asunto termine peor de lo necesario.
Qué es tuyo y qué es de la empresa sanitaria
Como norma general: desde el medidor hacia dentro es responsabilidad del propietario; desde el medidor hacia la calle, de la empresa sanitaria. Si la fuga está en la vereda, en el medidor o antes, no la pagas tú: hay que reportarla a la sanitaria de tu zona.
Cada región tiene una empresa distinta. Puedes identificar la tuya en el sitio de la Superintendencia de Servicios Sanitarios (siss.gob.cl), que es también donde se reclama si la empresa no responde como debe.
Lo que conviene tener antes de necesitarlo
- Saber dónde está la llave de paso y comprobar que gira. Muchas están agarradas por años sin uso.
- Revisar los flexibles del lavaplatos, lavamanos y WC de vez en cuando. Son la causa de fuga más común y de las más baratas de prevenir.
- Un gasfiter de tu comuna anotado. Igual que con el cerrajero: buscarlo con la casa inundada es la peor forma de elegir.
Busca el tuyo por comuna en el directorio. Y si el trabajo va a tocar la instalación de gas, revisa antes cómo comprobar que está autorizado por la SEC: para gas es obligatorio.