Me quedé fuera de casa: qué hacer antes de llamar al cerrajero

La puerta se cerró sola, las llaves están dentro y tú fuera. Antes de llamar al primer número que aparezca, dedica cinco minutos a esta lista: en bastantes casos se resuelve sin que venga nadie, y cuando no, al menos llamarás con mejor información.

Primero: comprueba lo obvio

  • Recorre todas las entradas. Puerta de servicio, terraza, ventana del baño, la del patio de luz. Suena tonto, pero es lo que resuelve más casos.
  • ¿Hay alguien con copia? Pareja, hijos, padres, el vecino de toda la vida, el conserje si vives en edificio. Una llamada sale gratis.
  • ¿La puerta está cerrada con llave o solo tirada? No es lo mismo. Si el pestillo solo está encajado y no dio dos vueltas, el trabajo es mucho más simple y más barato.

Si vives en edificio, habla con el conserje

Muchas administraciones tienen un cerrajero de confianza con el que ya trabajan, y a veces guardan copias de emergencia. Además, si vas a necesitar que alguien acredite que vives ahí, el conserje es tu mejor aliado.

Qué NO hacer

  • No fuerces la cerradura con alambres, tarjetas ni destornilladores. Es la forma más rápida de convertir una apertura de bajo costo en el cambio completo de la cerradura. Si rompes el bombín dentro, el precio se multiplica.
  • No rompas una ventana pensando que sale más barato. Un vidrio, su instalación y el marco casi siempre cuestan más que abrir la puerta.
  • No entres por sitios peligrosos. Ninguna llave vale una caída desde un balcón. Cada año hay accidentes graves por esto.

Prepara la información antes de llamar

Un cerrajero puede darte un precio mucho más ajustado si le cuentas esto de entrada:

  • Tipo de puerta: de madera, metálica, blindada, con reja exterior.
  • Tipo de cierre: si giró la llave o solo se cerró de golpe.
  • Si hay más de una cerradura o cerrojo adicional.
  • Piso y si hay ascensor, sobre todo en edificios altos.
  • Tu comuna y la dirección aproximada, para que calcule el traslado.

Con esos datos, pide el precio total con traslado incluido. Si te responde «vemos allá», llama al siguiente.

Te van a pedir que acredites que vives ahí

Y está bien que lo hagan: un cerrajero serio no abre una puerta a cualquiera que lo llame. Ten a mano tu cédula y, si puedes, algo que vincule tu nombre con la dirección: una boleta de servicios, el contrato de arriendo, una encomienda a tu nombre. Si no tienes nada encima, el testimonio del conserje o de un vecino suele bastar.

Si un cerrajero no te pide identificación, tómalo como señal de alarma: si te abre la puerta a ti sin preguntar, se la abriría a otro.

Y para que no vuelva a pasar

  • Deja una copia con alguien de confianza. Es la solución más barata que existe.
  • Cuidado con los «guarda-llaves» bajo el felpudo o la maceta. Los ladrones conocen esos escondites mejor que tú.
  • Si la puerta se cierra sola con el viento, considera un tope o cambiar el sistema de cierre. Prevenirlo cuesta una fracción de lo que cuesta una apertura de urgencia.
  • Guarda el contacto de un cerrajero de tu comuna hoy, cuando puedes comparar con calma.

Si necesitas uno ahora, busca tu comuna en el directorio y llama directo. Y antes de hacerlo, lee cómo elegir un cerrajero de confianza: en Chile el oficio no está regulado y la verificación depende de ti.

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